Sobre almería
La Škoda Titan Desert Almería es una carrera inconfundible. A lo largo de estos años ha ido desarrollando una personalidad y características propias y únicas. Y todo ello es gracias a la provincia de Almería.
Almería nos recibe desde 2020 con un auténtico paraíso para la práctica de la bicicleta, por su clima, su orografía y sus contrastes.
Mojácar, sede principal de la carrera en 2026, será el punto de partida de la aventura. Sus costas al Mediterráneo vestirán la primera etapa de un azul que todo lo inunda. El gran tesoro que atrae a miles de visitantes a la región cada año.
Pero Almería es también montaña. La sierra de Filabres será, quizás, el gran desafío que afronten todos los Titanes y Titanas. Sus continuas rampas, subidas y bajadas constantes, convierten a la región en un paraíso ciclista para quienes buscan retos.
Y, si algo es Almería, es desierto. Ese ecosistema, único en Europa, que ha sido hogar de magia, cine y relatos. Un marco de película para una carrera que brilla con luz propia.
Su costa
Mojácar se estrena como sede de la Škoda Titan Desert Almería. En sus hoteles descansará, se preparará y compartirá historias un pelotón de cientos de Titanes y Titanas. Y, también, por sus costas, rodará todo el pelotón de la prueba.
El mar Mediterráneo ha sido un fondo de carrera espectacular en cada edición de la prueba. Un telón de fondo azulado que podrá el colorido y la espectacularidad a la primera etapa de la carrera. Los ciclistas rodarán durante muchos kilómetros con el rumor del oleaje al fondo.
La costa almeriense es, seguramente, su mayor atractivo turístico. En busca de sus playas y su clima acuden cada año decenas de miles de visitantes venidos de toda Europa. Un privilegio que vivirán de primera mano todos los participantes.
Su desierto
Decía Charles Bronson, en ‘Hasta que llegó su hora’, que “nadie vende el sueño de su vida”. El cine y los sueños siempre han ido de la mano, como el deporte y los sueños. Una unión que cobra especial sentido en un lugar en el que se han dado la mano cine, deportes y, por supuesto, sueños.
Tabernas, el único desierto de Europa, es un territorio inexplicable para quien nunca lo ha vivido. Una extensión de montañas y paisajes quebrados que ha inspirado centenares de películas desde hace más de medio siglo. Entre otras, la propia ‘Hasta que llegó su hora’.
Visitar Tabernas es conocer un pedacito de historia y de arte. Un paraje enigmático que casi no parece de este planeta. Y rodar con una bicicleta entre sus montañas y sus ramblas es una experiencia única, que cambia a quien la vive. Es un orgullo para nosotros, como organización, brindar año tras año esa oportunidad a los Titanes y Titanas del mundo.
Sus montañas
Si costas como las de Mojácar convierten a Almería en un atractivo turístico de veraneo sin igual y si Tabernas lleva a Almería a ser una cita ineludible para miles de cinéfilos, las montañas almerienses son el gran atractivo para los amantes del deporte.
Sierras y cordilleras constantes, que se han hecho un hueco en las más grandes carreras del mundo. Un auténtico paraíso para el carretero, el mountainbiker y el gravelero. Un territorio que parece tocar el cielo y que cuenta con una cumbre que todo fan de la bicicleta conoce.
Hablar de Velefique es hablar de historia del ciclismo en España. Uno de los grandes colosos del país y que ha sido escenario de algunas de las mayores gestas deportivas sobre una bicicleta. Un final de etapa habitual para, entre otras muchas pruebas, la Vuelta a España y que es, por derecho propio, el gran desafío de la Škoda Titan Desert Almería.